“Cada persona es un mundo”. Seguro que esta afirmación la has escuchado alguna vez porque se trata de una frase hecha que se repite ante situaciones cotidianas. Lo que a mí me parece una forma correcta de actuar puede que para otra persona no lo sea.  Incluso si analizamos nuestra propia conducta veremos como no actuamos de la misma forma ante  situaciones similares o cambiamos según el día.  ¿Por qué  sucede esto?, ¿ por qué  no actuamos siempre igual?,   responderemos a estas preguntas con un ejemplo; imagina la situación “ir a comprar” podemos observar que aunque siempre acudimos al mismo supermercado, cada día que compramos es diferente. ¿Por qué es diferente?, ¿Qué cosas influyen para hacer que esa situación “ir a comprar” sea diferente cada día?.

1).-EL AMBIENTE: El supermercado cambia cada día, seguro que algún artículo que sabemos donde está nos lo han cambiado de lugar, las personas que vemos nunca son las mismas, la música que suena es distinta, el día, la hora, la estación del año, etc.

2).-LAS EMOCIONES: No estamos igual cada día. Una veces notamos que estamos nerviosos, que vamos con prisas, que estamos contentos, enfadados, tristes, decepcionados, angustiados, rabiosos, alegres, esperanzados, etc..

3).-LAS SENSACIONES FISIOLÓGICAS: Nuestro cuerpo no está igual cada día, nuestras sensaciones corporales cambian incluso en cuestión de segundos, podemos sentir hambre, angustia, cansancio, dolores en general, estar relajado, una mujer puede sentir hasta en la fase del ciclo menstrual en la que se encuentra,  etc.

4).-LOS PENSAMIENTOS: Siempre estamos pensando y nunca paramos de hacerlo. Esa voz que llevamos dentro nos habla sin parar, nuestro cerebro crea mensajes. Pero además cada uno de nosotros tiene unas ideas y creencias que ha ido elaborando con los años tanto de sí mismo como de la gente que le rodea y del mundo en el que vivimos. Y mientras recorremos los pasillos del supermercado seguimos pensado, algunas veces somos conscientes de nuestros pensamientos pero otras simplemente surgen de forma automática.

 

5).-LA CONDUCTA: ¿Qué hacemos?, muchas cosas. Podemos realizar la compra de forma rápida, o detenernos en mirar y leer cada producto, podemos charlar con algún conocido, podemos elegir la caja en la que queremos pagar, la puerta por la que queremos salir, etc. Nuestra forma de comportarnos cambia.

6).-LAS CONSECUENCIAS: En este punto debemos pararnos a analizar que está haciendo que repitamos unas cosas o que no hagamos otras, es decir, por qué unas veces me siento reforzada y otras anulada. Imagina que compras unas nuevas galletas y en casa te dicen “qué buenas, nos encantan para merendar”, seguro que la próxima vez al pasar por delante de las galletas las pondrás en el carrito. Pero también puede pasar al revés si lo que te encuentras es con una crítica. Repetimos algunas de nuestras formas de actuar porque nos resulta gratificante, pero también podemos hacerlo para evitar una situación incómoda, un dolor.

Igual que dejamos de realizar alguna conducta si obtenemos algo desagradable con ella, pero también si al realizarla perdemos algo agradable que teníamos.

Analiza los siguientes ejemplos, verás como tienen detallados los seis puntos básicos de análisis de cualquier situación/conducta.

-Ana está en la carniceria de su barrio (situación-ambiente), tiene mucha prisa porque llega tarde al colegio para recoger a su hijo y está nerviosa (emoción), nota rigidez  en sus músculos (sensación fisiológica) y piensa “que lentos son con la prisa que tengo” (pensamiento) y sin decir palabra se marcha sin comprar cuando sólo le quedaba una persona delante (conducta), asi se queda tranquila porque llega a tiempo (consecuencia) pero tambien puede sentirse tristre por su forma de actuar (consecuencia).

-Juan está conduciendo su coche (situación) y de repente alguien le dá un golpe por detrás, siente que le duelen las cervicales (sensación fisiológica) a la vez que le asalta una idea “que miedo, he podido morirme” (pensamiento) y sale rápidamente del coche, esto le tranquiliza (consecuencia a corto plazo), pero cada vez que vuelve a intentar coger el coche se acuerda y tiene miedor (consecuencia a largo plazo). De esta forma ha aprendido a evitar conducir y ha dejado de llevar el coche.

Después de estos ejemplo y siguiendo la forma, analiza cualquiera de tus situaciones cotidianas, averigüa que hace que continues haciendola, busca en ella de forma clara los seis puntos que anteriormente hemos analizado, ponte en marcha y cambia la conducta que no te guste

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